A Massa le salió el tiro por la culata

En un giro inesperado, el fin de semana largo en coincidencia con el balotaje presidencial entre Javier Milei y Sergio Massa ha registrado bajos niveles de ocupación en los principales destinos turísticos del país, sobre todo en la Costa Atlántica. La decisión gubernamental de no mover el feriado de este lunes, tomada de la mano de Sergio Massa, ha resultado ser un tiro por la culata que ha golpeado al oficialismo.

 

La negativa a trasladar el feriado, a pesar de las sugerencias de la Cámara Nacional Electoral, tenía un objetivo claro: desalentar la participación en la elección, beneficiando así al ministro de Economía. La estrategia se basaba en la estimación de que el fin de semana largo movilizaría al votante antiperonista, quien no estaba convencido de inclinarse por el candidato de La Libertad Avanza y, por ende, podría faltar a las urnas al encontrarse de viaje.

 

Sin embargo, la realidad ha demostrado que la jugada no salió como se esperaba. Los hoteles de la Costa Atlántica operan, en promedio, a la mitad de su capacidad, evidenciando una baja afluencia de turistas procedentes del Área Metropolitana de Buenos Aires, quienes suelen dirigirse a estos destinos en estas fechas.

 

Contrariamente, la ocupación crece en destinos turísticos elegidos en su mayoría por extranjeros, como la Patagonia. Este contraste pone de manifiesto la falta de previsión sobre cómo afectaría la decisión de no mover el feriado a la participación ciudadana en el balotaje.

 

El rechazo del Gobierno a mover la conmemoración del Día de la Soberanía Nacional al 27 de noviembre generó malestar en diversos sectores turísticos. Este descontento se tradujo en la caída de reservas que habían sido programadas con meses de anticipación en varios destinos turísticos.

 

Según Damián Di Pace, consultor económico y director de Focus Market, la decisión gubernamental ha llevado a que 788,333 argentinos opten por viajar este fin de semana, ausentándose así de las urnas. Un contraste notorio, ya que sin el factor balotaje, el fin de semana largo de noviembre había movilizado a 1.5 millones de personas el año pasado, según datos del Observatorio Argentino de Turismo.

 

El impacto en el turismo también se evidencia en las declaraciones de Salvador Femenia, de la Came (Confederación Argentina de la Mediana Empresa), quien anticipó que «la ocupación hotelera va a ser baja» y que «las reservas no pagadas seguramente se caigan». El balotaje, sumado a ser un fin de semana dentro del calendario turístico que no es el más exitoso, ha afectado significativamente al sector.

 

La afluencia de turistas este fin de semana se ha visto impulsada principalmente por brasileños que aprovechan el tipo de cambio favorable y el hecho de que también sea fin de semana largo en su país. No obstante, el turismo local, especialmente aquellos que planifican escapadas de forma más espontánea, se vio desalentado por el mal tiempo pronosticado en varios destinos.

 

En definitiva, la estrategia de Sergio Massa y su equipo de no trasladar el feriado para desmotivar a votantes potenciales ha resultado ser un tiro que se volvió en su contra. La baja participación en el balotaje y la disminución de la actividad turística han evidenciado que las decisiones políticas, cuando se entrelazan con aspectos tan sensibles como los feriados, pueden tener consecuencias inesperadas y afectar a múltiples sectores de la sociedad.