Bolsonaro demuestra a docentes marxistas que se acabó la joda en las escuelas

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro no anda con vueltas y sigue firme en el proceso para erradicar de las escuelas públicas brasileñas a la “educación marxista”.

En ese contexto, Bolsonaro inauguró este viernes una escuela cívico-militar en Río de Janeiro y reiteró su objetivo de que los centros de enseñanza dejen de «formar militantes políticos» y eduquen «para el trabajo».

Cabe mencionar que el proyecto de inaugurar escuelas cívico-militares, que ya fue instrumentado en 27 capitales regionales de Brasil, es un viejo anhelo de Jair Bolsonaro y que está cumpliendo tal como lo prometió en la campaña electoral.

El presidente de Brasil entiende que en las escuelas los jóvenes deben «ser formados para ser luego unos buenos profesionales», porque de ese modo serán «unos buenos patrones, unos buenos empleados, unos buenos liberales, y no, como todavía ocurre en parte de Brasil, unos militantes políticos«.

Es por eso que en las escuelas cívico-militares que promueve el Gobierno de Brasil, la gestión educativa está a cargo de profesionales de esa área, pero lo relativo a la administración y los llamados «códigos de conducta» son responsabilidad de personal vinculado a las Fuerzas Armadas.

De esta forma, Jair Bolsonaro continua con su lucha continua contra una educación marxista, librando una «batalla» en el sector de la educación, al que pretende «liberar» del «marxismo cultural», que en su opinión domina el pensamiento y la enseñanza desde hace décadas en Brasil.

Hay que destacar que el sector de la educación fue uno de los que más conflictos y problemas le trajo a Jair Bolsonaro desde que asumió la presidencia de Brasil, y se vio obligado a cambiar a varios ministros de educación.

Está visto que Jair Bolsonaro no anda con vueltas y, aun sabiendo que se enfrenta al monstruo marxista que se instaló en las escuelas desde hace décadas, está dispuesto a dar batalla y demostrarle a los docentes de Brasil que la fiesta se acabó.