Feinmann tiró la posta sobre los organismos de derechos humanos

El periodista Eduardo Feinmann se mostró muy compungido por el asesinato de un chofer de colectivos ocurrido en el día de ayer en La Matanza, provincia de Buenos Aires.

En circunstancias que aún faltan esclarecer, dos delincuentes mataron de dos balazos a un trabajador del transporte de pasajeros, como si se trata de quienes matan a una rata.

Al iniciar el noticiero del día de hoy en el canal de noticias «A24», el periodista Eduardo Feinmann se refirió a este doloroso hecho y se mostró muy enojado con los organismos de derechos humanos de nuestro país.

Dijo Eduardo Feinmann «Yo preguntaba, ¿Los organismos de derechos humanos hoy? Yo no escuché a nadie de los organismos de derechos humanos salir a repudiar lo que le pasó a éste colectivero».

«Nadie, calladitos la boca. Siempre ponen todas las energías, los organismos de derechos humanos, todas sus energías para demostrar que los asesinos son las víctimas de la sociedad. Me tienen recontra podrido, recontra podrido. Le puedo asegurar».

«Estos tipos, éstas lacras humanas, porque no se pueden llamar de otra manera. Estos tipos se levantaron el domingo a la mañana y estoy seguro que agarraron el arma y dijeron ‘vamo a matar a alguien, que se yo’. Terminaron matando a Leandro (chofer de colectivo)».

«Éstas lacras humanas matan porque sí, matan por matar. Matan porque en Argentina además es gratis matar. Gratis».

«La gente honesta y trabajadora como Leandro, como millones y millones de argentinos que todos los días se levantan a la mañana para ir a trabajar, para llevar un peso a su casa, para darle educación a sus hijos, es la que termina pagando el costo más alto en la república argentina».

«Estoy seguro que si hubieran matado a uno de los dos delincuentes, mama mía, el bolonqui que se hubiera armado en la república argentina. Ahí saltan todos, saltan los de izquierda, los de ultra izquierda, las madres del pañuelito blanco, las abuelitas, ahí saltan todos».

«Ahora para esto… no les importa. La gente honesta y trabajadora, a esta gente, a estos organismos no les importa un pito. Como es un trabajador, calladitos la boca. Ni mu, nada, nada. Y ese tipo de cosas a mí, personalmente me revientan». Concluyó Eduardo Feinmann.