La definición de Gloria Álvarez sobre la izquierda, que no podes perderte

La politóloga Guatemalteca, Gloria Álvarez es conocida en todo el mundo por dar conferencias donde dice las cosas claras sobre la Izquierda, el Comunismo y el Socialismo, y esto le ha generado la admiración de millones de personas en todo el planeta.

Y es que Gloria Álvarez es una persona que no teme decir cómo se manejan ciertos movimientos como los mencionados que prometen a los pobres del mundo sacarlos de su condición, pero lo cierto es que donde gobernó la Izquierda, el Comunismo y el Socialismo no lograron su cometido a lo largo de la historia.

La politólogo Gloria Álvarez hace muchos años que viene haciendo giras y dando conferencias en Iberoamérica contra el populismo, por lo que siempre es interesante escuchar su punto de vista y ver como fundamenta cada uno de sus dichos.

Y en esta ocasión, Gloria Álvarez, quien es una asidua usuaria de la red social Twitter, el pasado jueves 27 dejó una definición sobre la Izquierda, el Comunismo y el Socialismo que refleja en pocas palabras un gran verdad, le pese a quien le pese.

Escribió la politóloga Gloria Álvarez en la red social del pajarito “La Izquierda, el Socialismo, el Comunismo, es un sistema político que se queja de la pobreza, que promete a la gente sacarla de la miseria pero que critica de inmorales y ataca de inhumanos a los que logran salir de ella”.

Claras como el agua las palabras de Gloria Álvarez reflejan la realidad sobre cómo se manejan esta clase de movimientos que prometen que van a sacar de la pobreza a la gente y para ello tienen un discurso donde, curiosamente critican a todo aquel que la va bien en la vida y logró salir de la pobreza, cubriéndolo con un manto de sospecha.


Tal vez por contradicciones como las que señala Gloria Álvarez es que La Izquierda, el Socialismo, el Comunismo viven a contramano del mundo, prometiendo soluciones rápidas y mágicas y luego cuando no las pueden cumplir le echan culpas a un enemigo que ellos mismos se crearon con el fin de no hacerse cargo de sus propios fracasos.