Quiso robar en plena misa, pero los fieles lo detuvieron

Dicen que la fe mueve montañas… pues parece que también mueve hordas de furiosos fieles, pues es lo que se ha visto en un video que se ha viralizado a través de las redes sociales en las últimas horas.

En la grabación de una cámara de seguridad de una iglesia puede apreciarse cómo un hombre con casco y presuntamente un arma de fuego entra en el lugar. Tras ser visto por uno de los presentes -quién lo señala y da aviso a los demás-, una multitud se arroja sobre él armados con sillas.

Mirá el desafortunado momento que le tocó vivir al delincuente:

Pese a simular sacar un arma de su cintura, los creyentes no se acobardaron y siguieron avanzando contra él, quitándole el casco y propinándole numerosos golpes y sillazos. Parece que la misericordia no abunda en éste Templo del Señor, ya que pese a que el malviviente se encontraba prácticamente reducido la gente no se contuvo.

A continuación les dejamos alguna frases bíblicas sobre el castigo, para que quienes estén pensando en delinquir lo consideren dos veces antes de hacerlo:

Hijo mío, no desprecies la disciplina del Señor, ni te ofendas por sus reprensiones. Porque el Señor disciplina a los que ama, como corrige un padre a su hijo querido. Proverbios 3:11-12.

Todos los que han pecado sin conocer la ley, también perecerán sin la ley; y todos los que han pecado conociendo la ley, por la ley serán juzgados. Romanos 2:12.

Ciertamente, ninguna disciplina, en el momento de recibirla, parece agradable, sino más bien penosa; sin embargo, después produce una cosecha de justicia y paz para quienes han sido entrenados por ella. Hebreos 12:11.

Finalmente el hombre fue trasladado en una ambulancia hasta un hospital cercano dónde los médicos le encontraron politraumatismos y múltiples fracturas, pero se encuentra fuera de riesgo. Parece que la gente -incluso aquellos que por sus creencias deberían ser más bondadosos- no están dispuestos a esperar que una justicia divina ponga las cosas en su lugar y deciden actuar por su cuenta.

Afortunadamente el ladrón no pudo usar su arma y ninguna de las demás personas que estaban en el lugar resultaron heridos.