Mal momento para Branca cuando habló de su futuro político

El periodista ultra Kirchnerista, Diego Brancatelli hace tiempo que está queriendo jugar en política y tuvo un intento fallido en el 2015 cuando quiso ser precandidato a Intendente de Ituzaingó, pero desde el propio partido Justicialista lo inhabilitaron.

Y en la noche del viernes estuvieron hablando en el programa “Intratables” sobre la reunión que llevaron a cabo diferentes referentes del partido Justicialista, y luego de pasar el informe, Diego Brancatelli habló sobre el tema.

Entonces en un momento, el conductor del programa, Santiago del Moro le preguntó al periodista que cargo le gustaría, y Brancatelli dijo “Todo lo que sea para beneficiar al pueblo y para que la gente viva mejor”.

Y agregó Brancatelli “Me gustaría ser Intendente de Ituzaingó, me gustaría ser diputado provincial. De verdad lo digo”.

Luego de las palabras de Brancatelli sobre su futuro político, lo lógico era que alguno de su compañeros panelistas hicieran algún tipo de comentario, pero no, en verdad lo ignoraron olímpicamente y lo que es peor se tomaron las palabras del periodista par la chacota.

Y el primero en hacerlo fue Ceferino Reato quien interrumpió a Brancatelli y dijo “Yo quiero ser embajador en Italia”, ante la risa de todo el piso.

Entonces Santiago del Moro comenzó a preguntarles al resto de los panelistas e invitados que cargos le gustarían a ellos, y cada uno decía “Yo, la embajada en España”, “Yo, en México”, “Gran Bretaña”, “El consulado en Nueva York”, dijo otro invitado, y así todo el mundo fue diciendo que cargos le gustaría ocupar.

De más está decir que luego del divertido momento que pasaron todos a costilla de Brancatelli, ya no se volvió a tocar el tema de una posible candidatura del periodista ultra Kirchnerista, quien luego de ser ignorado olímpicamente por sus compañeros se quedó callado.

Debe haber sido bastante feo para Brancatelli el hecho que sus compañeros panelista ignoraran sus palabras y encima se pongan a decir que ellos también querían cargos, como si lo dicho por el periodista ultra K, hubiera sido solo una fantasía política.