Pericia contundente determinó la suerte judicial de Pablo Rago

Cuando hace un par de meses se conoció la información que daba cuenta que una mujer de nombre, Érika Basile acusaba al actor Pablo Rago de haberla abusado sexualmente, la opinión pública se conmovió por la noticia.

Y es que en enero, el actor fue imputado por “abuso sexual gravemente ultrajante por acceso carnal” tras la denuncia que realizó la mencionada actriz en diciembre pasado. El hecho habría ocurrido en 2015, según narraba la denunciante.

Basile había relatado en su denuncia que conoció al actor en 2013, en un rodaje en Canal 9, y que comenzaron una relación. “Había buena onda”, confirmó la actriz, madre de cuatro hijos.

En 2015, en tanto, Basile aceptó concurrir al domicilio del actor para mantener un encuentro íntimo en el que, según la denuncia, Rago tuvo prácticas que ella no consintió. Como consecuencia del episodio, Basile aseguró padecer “ataques de pánico”.

Fue entonces que la Justicia ordenó que el Cuerpo Médico Forense realice una pericia psicológica para determinar si existía un trauma derivado del episodio denunciado. La medida de prueba fue ordenada por el Juzgado Criminal y Correccional 54, a cargo de Walter Candela. Y ahora se conocieron los resultados.

Y en el día de hoy en diálogo con la prensa, el perito psicológico de parte Alejandro Lafitte, quien acompañó a Basile en este proceso, confirmó que “según la licenciada Mónica Herrán se determinó que no hay abuso sexual y no hay maltrato de género”.

Tras conocerse los resultados, la actriz denunciante decidió no hablar con la prensa. De hecho, hoy ni siquiera fue a buscar el informe con su perito. Optó por quedarse en su casa porque, según sus allegados, le cuesta mucho salir.

Desde Tribunales diversas fuentes comentaron que en casos similares cuando se “cae” la pericia, es decir cuando da negativo como en el caso de la actriz Érika Basile, la causa termina también cayéndose, con lo que no fueron pocos los que afirmaron que el caso de Pablo Rago está terminado y el actor zafó.