Se acabó todo para la jueza tildada de Kirchnerista

Hace unos días se conoció el caso de la ex jueza, Dra. Ana María Figueroa quien al haber cumplido los 75 años de edad debía dejar de lado sus funciones y jubilarse como jueza.

Pero la Dra. Ana María Figueroa se resistió con todo y se atrincheró en su cargo y pidió una licencia de 30 días para ver si en ese tiempo el Senado le daba una manito y se podía quedar.

Claro está que la jugada no salió bien y la Corte resolvió con la firma de sus cuatro integrantes –Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz, Juan Carlos Maqueda y Ricardo Lorenzetti- «el cese en las funciones de la Dra. Ana María Figueroa.

Ahora la ex jueza, que en su momento fuera tilda de Kirchnerista y de haber beneficiado a Cristina Kirchner, está que furiosa y se despachó con todo.

En declaraciones a la prensa, la Dra. Ana María Figueroa dijo: «A mí se me adjudicó de ser de Justicia Legítima, de atrincherarme, ser jueza de Cristina, todo lo que el diario (en alusión a Clarín) quería usar para descalificar. Da risa y preocupación que digan que me atrincheré».

«La guerra que me hicieron ciertos medios de comunicación masivos tuvo que ver con una cuestión de género, a un hombre no se hubieran animado a hacer lo que me hicieron a mí».

«Soy una mujer independiente, autodeterminada, fuerte, no cedo cuando creo que estoy en la posición correcta y esto tiene una connotación tremenda de género que también se lo achaco a la Corte», concluyó la Dra. Ana María Figueroa.

Las declaraciones de la ex jueza tildada de Kirchnerista muestran que ella se la jugaba a que una vez que cumpliera los 75 años (edad en la que los magistrados dejan su cargo), el Senado le iba a dar un prórroga como lo hizo con otros jueces que se mantuvieron en sus cargos hasta los 82 años.

Pero la jugada no le salió para nada bien a la Dra. Ana María Figueroa. Primero porque no se obtuvo un nuevo acuerdo del Senado para que ella pudiera mantenerse en su cargo y en segundo término, la jugada de pedir una licencia por 30 días, y en ese lapso dar tiempo a que se trate su pliego en el Senado, tampoco le dio resultado porque La Corte se expidió antes y la fletaron.

Un dato a tener en cuenta es que mientras Figueroa seguía atrincherada en su cargo, cobraba 3,7 millones de pesos por mes de sueldo sin pagar el impuesto a las Ganancias.

Ahora la ex jueza está furiosa, pero lo cierto es que La Corte actuó con todo criterio y se expidió de manera correcta por más que a la ex jueza esto le moleste.