Se le pudrió todo al Pastor Giménez

El caso del pastor Giménez escribió un nuevo capítulo luego que el hombre apareciera en un video donde se lo puede ver ofreciéndoles a sus fieles un alcohol en gel por la suma de $1.000.

Y es que el video es la prueba contundente de como una persona puede llegar a jugar con la fe y la salud del población en tiempos de la pandemia del coronavirus que estamos viviendo.

Ya que las imágenes hablan por sí solas y muestran claramente al Pastor Giménez haciendo todo un chamuyo a sus fieles, mientras sostiene un par de envases de alcohol en gel y dice que es una “cura” “milagrosa” inclusive para el coronavirus y que solo tiene 12 de ellos y que valen $1.000 cada uno.

No pasaron 24 hs. de que comenzara a circular el video del Pastor Giménez ofreciendo alcohol milagroso en gel en el Templo de Ondas de Amor y Paz, ubicado en el barrio de Almagro, que la justicia tomó cartas en el asunto y decidió imputarlo.

De esta forma Héctor Aníbal Giménez, más conocido como el pastor Giménez , fue imputado por un fiscal porteño por vender alcohol en gel como si fuera una “cura milagrosa” del coronavirus Covid-19 .

Según informó el Ministerio Público Fiscal (MPF) en un comunicado de prensa, se abrió una investigación por una “posible venta de los elementos que se difunden como de ‘cura milagrosa’ en el mencionado templo de Rivadavia al 3.700 de CABA.

Además la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (Ufema), a cargo de Matías Michienzi, investiga la posible oferta de alcohol en gel a través de la página oficial del Templo Ondas de Amor y Paz en Facebook, por valor de 1000 pesos la unidad, un precio “excesivamente mayor al del valor de mercado” de ese producto, de uso extendido y recomendado en estos días para la prevención de la circulación del coronavirus.

Según informó el Ministerio Público Fiscal (MPF) el pastor Giménez fue imputado por la posible infracción del artículo 208, inciso 1°, del Código Penal, que sanciona con prisión de 15 días a un año “al que sin título ni autorización para el ejercicio de un arte de curar o excediendo los límites de su autorización, anunciare, prescribiere, administrare o aplicare habitualmente medicamentos, aguas, electricidad, hipnotismo o cualquier medio destinado al tratamiento de las enfermedades de las personas, aun a título gratuito”.

Así que el “currito” le salió mal al Pastor Giménez que se quiso aprovechar de sus fieles y hacerse de $12.000 extras prometiendo un gel milagroso para la cura del coronavirus, entre otros males.