Sentencia en el caso del carnicero que terminó con la vida de un ladrón

La vida del carnicero Daniel Oyarzún cambiaría para siempre cuando hace dos años fue asaltado en su carnicería de la ciudad de Zárate, en la provincia de Buenos Aires.

En aquel triste día del 13 de Septiembre del 2016 dos malvivientes ingresaron con fines de robo a la carnicería de Oyarzún y se llevaron $5.000, tras apuntar a la cuñada del carnicero.

Una vez que se llevó a cabo el robo, uno de los delincuentes, Marcos Daniel Alteño se subió a una moto donde lo estaba esperando un cómplice de nombre Brian González, y ambos malvivientes emprendieron la fuga.

Entonces el carnicero Oyarzún tomo su camioneta y salió en persecución de los delincuentes y unas cuadras después los interceptó y los choco, asiendo caer de la moto a ambos malvivientes.

El delincuente Brian González quedó atrapado entre la camioneta del carnicero y un poste de luz, entonces ese momento fue aprovechado por unos vecinos para atrapar al malviviente y junto al carnicero le dieron una paliza.

Como consecuencia de esto, el delincuente falleció, y el carnicero Oyarzún fue llevado a juicio y la fiscalía pidió que fuera condenado por “exceso de legítima defensa”.

Y hace instantes se conoció la sentencia del jurado popular que tuvo la tarea de intervenir en este polémico caso, y se dictaminó que el carnicero, Daniel Oyarzún quedara en libertad.

Daniel Oyarzún fue declarado “no culpable”, y se lo vio muy emocionado en declaraciones a la prensa dijo “Me queda tristeza por todo lo que pasó, yo nunca fui un justiciero”, aclaró entre lágrimas. Y reiteró que a pesar de estar nervioso y shockeado por el fallo, estaba contento porque podía volver con su familia”.

De ésta forma se cierra un capítulo muy triste en la vida del Daniel Oyarzún y su vida ya no volverá a ser la de antes. Ya que sin dudas habrá en su paso por este mundo un antes y un después de todo lo sucedido.

Pero el hecho de haber sido declarado “no culpable” y de quedar en libertad sin duda es la mejor noticia que podía esperar este hombre que tan solo es un laburante al que un día dos delincuentes decidieron robarle lo suyo.