La mañana de este viernes 5 de junio de 2026 comenzó con una de las noticias más impactantes para la cultura y la música de nuestro país: el fallecimiento de Carlos Alberto «El Indio» Solari a los 77 años en su casa de Parque Leloir.
Mientras el dolor y la conmoción pública se replicaban en redes sociales y medios de comunicación, un hecho llamó la atención de todos los cronistas apostados en el lugar.
Apenas una hora después de conocerse públicamente la triste noticia, el diputado nacional de Unión por la Patria y líder de La Cámpora, Máximo Kirchner, llegó corriendo a la propiedad de la mítica voz de Los Redondos. Escondido bajo una capucha negra y una gorra con visera, esquivó de forma tajante las preguntas de la prensa e ingresó de inmediato escoltado por personal policial.
En un principio, el hermetismo y la velocidad de su arribo sembraron todo tipo de especulaciones políticas y gestos de profundo pesar familiar. Sin embargo, fuentes cercanas al entorno acaban de revelar el insólito y doméstico motivo real detrás de semejante urgencia.
El verdadero motivo de la apurada visita
Lejos de los debates sobre legados políticos o el operativo de seguridad para los funerales, Máximo Kirchner fue corriendo a la casa del músico para intentar recuperar unas bolsas de azúcar impalpable que le había prestado al Indio.
Resulta que, detrás de su mística de Camisa Negra y letras indescifrables, Solari tenía una fuerte y poco conocida afición oculta: era un apasionado de la pastelería casera. Como parte de la estrecha amistad que unía al diputado con el cantante, Máximo siempre se encargaba de conseguirle y llevarle la mejor azúcar impalpable del mercado para sus preparaciones.

Al enterarse del deceso, la primera reacción del referente político no fue solo la del dolor, sino también la de la practicidad culinaria: salió disparado hacia Parque Leloir con el objetivo directo de rescatar todos los sobrantes de azúcar impalpable que el Indio no llegó a usar en sus últimas recetas.
Mientras los fanáticos se agolpaban en las afueras llorando al ícono del rock y la fiscalía de Ituzaingó iniciaba las actuaciones de protocolo habituales, puertas adentro de la residencia se vivía una escena totalmente paralela. El diputado revisaba las alacenas de la cocina para resguardar los preciados paquetes de polvo blanco dulce antes de que el movimiento de allegados y peritos alterara el orden de la casa.
Para Máximo, ese insumo de primer nivel no podía quedar en el olvido, transformando un día de luto nacional en el escenario del recupero pastelero más impensado del año.
A ver…queres que te crea???? Y…NNNOOOOOO!!! QUE VERGÜENZA TENER UN DIPUTADO EN LA CÁMARA CON ESA PINTA DE…BUENO…LO QUE ES…CHORRO Y DROGON.
Jaaa,azúcar impalpable ,contame ,merca en bolsitas
Es joda? Azucar?
hay que ser hijo de una gran puta para poner esas pelotudeces, mas en este momento, no era como su patron que Dios lo tenga en la gloria y no lo deje venir-
Es joda no?